I
Es el mismo verano
con iguales metáforas, fuego en las afueras
y al interior piscinas que no bastan.
Es la misma metáfora de julio
tiñendo rojo al cielo,
¿dirás cómo perdiste, Dios, los ojos?
Esto es solo otro ejemplo:
esto es ceniza.
Esta es la muerte vista por la muerte
desde lo alto de un árbol que se quema.
II
Aquí yace la savia que soñó la semilla,
la ilusión verde
de trepar por el aire, de rasguñar
el cielo, y desangrarlo.
Mejor pasar la tarde
a la sombra del chopo que anida nuestra noche.
Sol: salte de esa sílaba escasa.
El fuego da otra vida.
Ahí estamos tú y yo.
III
No iré más a los parques ni a la iglesia
ni a los teatros ni a ningún otro sitio.
Ayer mientras dormías brotaban los hierbajos
y no llovía
y mi virgen bailaba en el altar
y no llovía
y el estado del tiempo era el del tiempo.
Aquí las nubes pasan
cortas, insuficientes
para salvarnos.



