Desde hace varios años en YouTube, La Filmoteca Maldita y Antropología en la Sombra se han convertido para muchos de nosotros en una suerte de escuela de crítica cultural. Más allá de la mirada crítica sobre el cine y la cultura, ambos proyectos han abierto espacios para discutirlos, compartirlos y, sobre todo, construir comunidad alrededor de ellos.
En el caso de La Filmoteca Maldita, esa mirada crítica se extiende también a las formas en que el cine se produce, circula y llega hasta nosotros: la curaduría, los circuitos alternativos, la distribución y las disputas en torno a la propiedad cultural. A partir de estas preocupaciones, en Zun conversamos con El Feo, creador del proyecto, sobre las formas de circulación del cine, el presente del cine iberoamericano y lo que significa compartir cultura en un contexto en el que el acceso y la propiedad de los bienes culturales están más mediados que nunca por intereses comerciales.
DC: Hablando de La Filmoteca Maldita, me parece que tu labor de curaduría cumple una función social muy valiosa al visibilizar formas de cine que suelen quedar desplazadas por la industria cultural. En un mundo en el que los gustos y consumos están cada vez más mediados por algoritmos, ¿cómo ves hoy el papel del curador?
El Feo: Pues siento que es un oficio en peligro de extinción, precisamente por la llegada de nuevas formas de entender la cultura y de acercarse a ella. Hace unos días hablaba con un chico que estuvo varios años ganándose la vida a través de la piratería de DVD. Su vida cambió drásticamente con la incorporación de nuevas tecnologías y el salto del formato físico al digital. Además, el acceso a la cultura y a la información nos permite encontrar artefactos culturales sin necesidad de un guía. Yo mismo aprendí y conocí cine simplemente buscando en páginas como FilmAffinity, a través de tags o etiquetas. Buscaba temas que me interesaban y leía sinopsis. Luego, las redes P2P hacían el resto. Creo que el viaje más bonito es el de descubrir por uno mismo sus gustos culturales.
Respecto a mi labor como “curador”, realmente es más involuntaria de lo que aparenta. Hablo de mis gustos cinematográficos y me alegra que seamos tantos los que estamos cansados de Hollywood y encontramos un espacio para compartir y conocer otro cine. Nunca imaginé que mis horas basureando FilmAffinity fueran a culminar en poder compartir “tanta tontería” con tanta gente. Es un placer.
DC: Además, tu canal ha terminado funcionando como plataforma para otros proyectos y creadores, desde distintos festivales de cortos hasta iniciativas como Generación Maldita y propuestas de animación contemporáneas como Muerte al Buen Cine. ¿Cómo ves esa dimensión del proyecto?
El Feo: Creo que es lo mejor del proyecto, que se diversifique y que motive a más personas a hacer y sacar adelante sus propios trabajos.
Me parece que hay un gran potencial en el vínculo que se crea entre creador de contenido y comunidad, que está demasiado desaprovechado, ya que principalmente se hace hincapié en la idolatría al creador y se obvia que, en realidad, es una relación simbiótica. Dar rienda suelta a esa simbiosis es lo que permite que se levanten proyectos paralelos. Entendernos como parte de un todo y evitar las jerarquías creo que es positivo. Cada uno pone su granito de arena en este ecosistema y procuramos que los roles cambien. Eso permite la entrada de nuevos artistas. Durante el mes del festival de cortos, el canal se convierte en un escaparate para creadores. El resto del año, ese espacio lo ocupa La Generación Maldita.
DC: En varios lugares has planteado que uno de los problemas centrales del mundo cultural está en los circuitos de producción y circulación artística que concentran lo que se produce y se visibiliza. Por lo tanto, politizar la cultura también implica cuestionar esos circuitos y fortalecer otros lugares de enunciación para abrir espacio a nuevas narrativas. En cuanto al cine, ¿qué circuitos alternativos ves hoy y que te parezcan interesantes?
El Feo: Creo que es algo que está por construir. Me gustaría pronto presentar una plataforma tipo Netflix alternativo para cineastas que no tengan distribución y para quienes nos gusta ese tipo de cine tengamos un espacio donde verlo y podamos financiar directamente a nuestros creadores, sin intermediarios
DC: ¿Qué piensas del cine iberoamericano que se está haciendo actualmente? ¿Qué películas y cineastas crees que valen la pena ver?
El Feo: Creo que el cine iberoamericano está pasando por un extraño buen momento que no es tan bueno. Actualmente, la calidad de las películas, tanto en imagen como en sonido, ha mejorado notablemente. En cambio, siento que ha perdido parte de su rabia y de su intencionalidad. Se ha estandarizado.
Por otro lado, aun así, todos los años me sorprende alguna buena película, como Un poeta, Cuando acecha la maldad, Ya no estoy aquí, La casa lobo o, por supuesto, el cine de Luis Estrada. Si te fijas, cada una es de un país diferente y cada una hace un tipo de cine muy distinto. Eso es lo hermoso del cine iberoamericano: que, al compartir una lengua, tenemos un abanico gigante de realidades y de maneras de interpretar el séptimo arte.
DC: Hay una postura cada vez más extendida en internet que propone volver a la piratería frente a un modelo de streaming que sustituye la propiedad por el acceso temporal a los bienes culturales. ¿Qué piensas al respecto?
El Feo: Siento que estamos entrando en una nueva etapa del capitalismo en la que no solo hemos perdido la propiedad de la tierra y del tiempo (a través del trabajo asalariado), sino que ahora vamos a perder también la propiedad de lo material. Las cosas que habitualmente han sido nuestras van a ser rentadas. Este fenómeno lo podemos ver en los coches de alquiler, en la vivienda o incluso, hace un tiempo, cuando Logitech probó a lanzar un mouse por suscripción.
En este cuento, creo que Netflix y las plataformas digitales fueron las que hicieron cuña. Si se pagó por un contenido que antes estaba gratis en la red a cambio de “las ventajas” de una suscripción, ¿por qué no hacerlo con todo?
Nos colaron un gol y después perdimos de goleada.
DC: En ese sentido, Zoowoman fue un proyecto de archivo cinematográfico que facilitaba el acceso a películas descatalogadas, raras o difíciles de encontrar. Tras años de actividad, el proyecto llegó a los tribunales por una denuncia de EGEDA por derechos de propiedad intelectual. Hablando de tu proceso judicial por ZooWoman, ¿cómo está actualmente el caso y qué ha pasado desde el juicio?
El Feo: Lo perdí. Tendréis más información en mi canal. Y creo que esa es mi recomendación para ver de La Filmo. El culebrón que está siendo el hecho de compartir cultura.





