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I.

el cuerpo al aire de los pájaros
asentado en tu cabeza el marco huérfano
allí habitó la imagen de los cuatro

eso decía él que eran cuatro
cuatro testículos de tu padre
también las ochenta y siete
            eso decía ella que eran ochenta y siete
ochenta y siete cuentas del rosario de tu abuela
desprovistas de cordel
las fosas que aún esperan a tus hermanos abortados
suma las calles sin aviones de tiza
tantas bocas abandonadas por los dientes
lomos que abrazan afasia
no olvidemos los calendarios caducos desprovistos de mañanas
todo sobre tu cabeza
todo pesando

recuerda que no pesen ni deben ni pueden pesar
el vacío de presencia hilo cadáveres huellas muelas primera luz que todo lo domina

que están vacíos de cuerpo

que tu cuerpo permanece desnudo
porque elegiste vaciar arcones

nada aplasta
la carne

alza la cabeza

por encima un aire de pájaros
vacío para ser conquistado

II.
el cuerpo de herejía conocido
proclamó ante el tribunal
que el mar era un vacío entre tierras en el que nadó a la mañana
sin alimañas y alumbrador de espuma
lo salvaje del verde un vacío que jamás ofendieron pisadas
el ateísmo el espacio donde no vive el miedo
que el humanitarismo una estancia limpia sin colmillos ensangrentados

eso proclamó añadiendo

que podrían arrebatarle la vida

pero que la existencia consiste en un hueco en mitad de la nada

y lo había disfrutado

siempre fue orgulloso y optimista

aquel cuerpo de herejía

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