no puedo quitar las manchas de sangre
del gotelé de casa
a las 17 p.m. tengo un funeral
tengo un funeral de crustáceos decápodos a las 17 p.m.
me visto con las encías planas
sobre la mesa pongo cuerpo lengua y deseo
y llevo puesto un delantal como sobre
del gotelé saco a dos familias ciegas
limpio sus bocas lentamente
empapando mis manos
de sus oscuridades retromolares
me cubro del calor de la falsa vida
que se me abre como dos canicas
en la mirada lactosa
de lo que fue una madre
tengo un funeral a las 17 p.m.
tengo un funeral de crustáceos decápodos a las 17 p.m.
(no lo olvido)
conmigo llevo hambre uñas y una familia
a la que acaricio con mi paladar
en sus bocas de cerdos macho
coloco una porción de mar
para invocar la vulnerabilidad del cielo
en sus miradas de mentira
acaricio las pupilas de los muertos
«el llanto debería ser posible
en la desintegración de nuestros cuerpos»
a las 17 p.m. empujo las lágrimas
de los crustáceos decápodos
hoy
no me siento a cenar
